sábado, 2 de julio de 2022

Casa 11 ~ Lectura: Euge Miqueo

 








once
No podría volver a trepar esa medianera y silbarte, amigo mío, no podría rescatar los juguetes que tirábamos al baldío, los juguetes que nunca volvían porque vecinos malos sin hijos, solo terreno y casa de grandes, qué cosa que nunca volvieran los juguetes, siempre eran pelotas o partes de muñeca o ruedas de auto, del tractor de mi hermano, siempre eran cosas que volaban, que podían volar digo, porque alguno de nosotros las tomaba y se impulsaba hacia atrás con el brazo bien abierto y arrojaba las cosas, los juguetes, tal vez quisieran escapar de ahí, tal vez era por eso que los juguetes nunca volvían al patio de nosotros. Lo cierto es que yo no podría volver a trepar ni a silbarte, ni a quedarme sola debajo del manzano bichado, el manzanito de donde no se podía comer fruta y la fruta ahí, tan oronda, pero no se podía, qué cosa que no se pudiera comer nunca de esa fruta, nada menos que manzanas, ahora que lo pienso nunca vi una manzana caída en el patio, tal vez mamá las juntara apenas caían para que no las comiéramos, o mejor así, mirá: las manzanas iban a parar al baldío junto con los juguetes, las frutas tampoco volvían, estaban con los autos, las partes de camión, de bailarina, en un terreno hostil con dueños sin cara, que para eso y nada más están las medianeras.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Casa 23 - Lectura: Adriana Sicilia

  veintitrés A mi hermano Pic picpic picpicpic mi hermano detrás de la puerta con el código morse y yo con los guoquitoqui salidos de la caj...