nueve
En el placard de atrás hay unas cajas, con pilas de cuadernos del nene y míos, como quince hay. Justo encuentro el que busco, el del año que me fui de la escuelita. Los recuerdos son salteados, hay pizarrones enormes y un patio en “L”; hay juegos y canciones sin sentido cari macari macari marusa que te rompas la cucuza, cari macari macari marusa que te la rompí, al hospital te llevaré, al hospital ya te llevé, los poemas en el cuadernito de clase, la foto con el telón pintado, la canastita con golosinas que me dieron, el horror que no sabía, el de ese año, año de irse, de trasplantar todo a Buenos Aires y el mar se quedó ahí, suspendido, inmóvil como de óleo, de pastel, cari macari macari marusa, muertes sin hospital, cabezas rotas que no comprenden y acaso jamás, ¿por qué hay que irse a Buenos Aires? Yo no quiero, quiero esta casa estos juguetes estos amigos esta escuela mi vereda de cuadrados mi muy querida herida de carnaval mis amigos mis amigos cari macari macari marusa, me despiden como si nunca fuera a volver como si nunca…

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